lunes, 6 de abril de 2026

CRIMINOCAST: El nuevo estándar del análisis criminal en español.


INTRODUCCIÓN

El true crime en español enfrenta una contradicción

que nadie ha resuelto formalmente: o entretiene sin rigor,

o educa sin audiencia. Hoy presento el concepto que

cierra esa brecha: CRIMINOCAST.


QUÉ ES UN CRIMINOCAST

Definición oficial del formato, sus cuatro pilares

(rigor criminológico, perspectiva jurídica, horror inteligente,

dignidad de las víctimas) y por qué representa

una categoría nueva y no solo un subgénero del true crime.


POR QUÉ EL TRUE CRIME CONVENCIONAL NO ES SUFICIENTE

Análisis del ecosistema actual de contenido criminal en habla hispana.

Los dos extremos que existen. El vacío que CRIMINOCAST ocupa.


CÓMO NACIÓ ESTE ESTÁNDAR EN UN ASESINO ENTRE NOSOTROS

La historia del podcast, la metodología detrás de cada episodio,

y cómo la formación jurídica y criminológica del conductor

define el formato desde adentro.


CONCLUSIÓN + CTA

"Si buscas criminología que puedas escuchar,

no solo leer, Un Asesino Entre Nosotros está en Spotify."


La deuda invisible de la criminología: cómo las víctimas construyeron la ciencia que las instituciones se atribuyeron.

Análisis histórico del perfilamiento criminal y el papel silenciado del testimonio de víctimas en el desarrollo de la investigación conductual.





Existe una narrativa dominante sobre el origen del perfilamiento criminal. Tiene protagonistas claros, fechas precisas y una institución que funciona como escenario principal: la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI, fundada en los años 70, donde un grupo de agentes comenzó a entrevistar sistemáticamente a asesinos convictos para construir los primeros modelos de análisis conductual del agresor serial.


Es una narrativa verdadera. Y deja fuera la parte más importante de la historia.


Lo que existía antes.


Décadas antes de que el FBI sistematizara el perfilamiento, los expedientes policiales de docenas de casos documentados en Europa y América contenían algo que nadie había tenido la voluntad institucional de procesar: 

testimonios de víctimas sobrevivientes que describían, con notable consistencia, los mismos patrones de comportamiento, los mismos rituales, las mismas frases.


La información existía. Estaba archivada, dispersa, fragmentada — pero existía. El problema no era la ausencia de datos. Era que el sistema investigativo de la época no estaba diseñado para tratar el testimonio de una mujer agredida como inteligencia criminal procesable.


El caso que lo ilustra mejor.


En los expedientes previos a la identificación del Estrangulador de Boston, múltiples reportes de mujeres que describían intentos de agresión con el mismo modus operandi fueron archivados de forma independiente, sin cruzarse, sin analizarse como patrón. El agresor siguió actuando. La información que habría permitido conectarlo existía en papel — firmada, fechada, archivada.


Nadie la leyó como sistema. Nadie la trató como evidencia de inteligencia. Nadie decidió que valía la pena creerle a quien ya lo había documentado…


(Análisis completo en el episodio de UAEN — 🎙️ Spotify)

domingo, 5 de abril de 2026

¿Nace o se hace?

La corresponsabilidad sistémica en la construcción del asesino serial.




Análisis criminológico del debate nature vs. nurture y el papel del entorno en la génesis del comportamiento homicida severo. 


Existe una narrativa que el debate público sobre crimen repite con notable consistencia: el asesino serial es un ser radicalmente diferente, incomprensible, marcado desde el origen por algo que escapa al análisis racional. Un monstruo, en el sentido más literal del término — una anomalía que el resto de la sociedad observa desde una distancia segura y sin responsabilidad.


Es una narrativa cómoda. Y es, en términos criminológicos, profundamente inexacta.


Lo que dice la evidencia.


Décadas de investigación clínica sobre asesinos seriales documentados revelan patrones biográficos de una consistencia que resulta difícil ignorar. No universales — la criminología no trabaja con absolutos — pero sí lo suficientemente recurrentes como para sostener una hipótesis incómoda: en la gran mayoría de los casos, hubo ventanas de intervención que nadie abrió.


Abuso infantil crónico no reportado. Evaluaciones psicológicas que existieron y no derivaron en tratamiento. Figuras de apego ausentes o directamente agresoras. Señales que escuelas, sistemas de salud y operadores de justicia juvenil procesaron — y descartaron.


Ed Kemper describió sus propias fantasías homicidas a su psiquiatra antes de actuar. El sistema lo evaluó como rehabilitado. Mató a ocho personas después de su liberación.


La pregunta que nadie quiere hacerse.


Esto no es una defensa del crimen cometido. La responsabilidad penal del acto corresponde a quien lo ejecuta — eso no está en discusión. La pregunta criminológica es diferente y más incómoda: ¿cuántas veces el sistema tuvo información suficiente para intervenir y eligió no hacerlo?


Llamar “monstruo” y cerrar el expediente es eficiente. También garantiza que el análisis no llegue nunca a donde duele: a las instituciones, a las políticas, a los presupuestos de salud mental que se recortan primero cuando hay crisis fiscal…


(Análisis completo en el episodio de UAEN — 🎙️ Spotify)


🎙️ Spotify → https://open.spotify.com/show/7r58NvK8lym4sDKVTBAxx7?si=o0H_LbPjR3OJMFtb9DC5LQ

sábado, 4 de abril de 2026

Vínculo traumático: por qué la víctima vuelve y qué nos dice la neurociencia sobre el abuso.

Análisis criminológico del ciclo de violencia doméstica y su impacto en la toma de decisiones de la víctima.




Cada vez que un caso de violencia doméstica llega a la opinión pública, aparece la misma pregunta. Invariable. Formulada con certeza por quienes nunca han estado en esa situación:


”¿Por qué no se fue?”


La pregunta parece lógica. Parte de un supuesto que todos compartimos: que frente al peligro, el ser humano racional huye. Que si alguien se queda, es porque en algún nivel lo elige.


La criminología clínica y la neurociencia del trauma llevan décadas demostrando que ese supuesto es falso — y que creerlo tiene consecuencias reales en cómo investigamos, juzgamos y acompañamos a las víctimas de abuso sistemático.


El ciclo de violencia como mecanismo de control.


El modelo de Lenore Walker, validado y ampliado durante décadas de investigación, describe el abuso doméstico como un ciclo predecible: acumulación de tensión, explosión violenta, reconciliación y luna de miel. Este ciclo no es aleatorio — es funcional. 


Cada fase cumple un rol en el condicionamiento progresivo de la víctima…


(Análisis completo disponible en el episodio de UAEN — 🎙️ Spotify)

 https://open.spotify.com/show/7r58NvK8lym4sDKVTBAxx7?si=0MU6Tg4dQ8eZy-XOXc_SBg

miércoles, 1 de abril de 2026

El asesino que nadie vio venir: por qué el peligro real no parece peligroso

Análisis criminológico del sesgo de normalidad y su impacto en la detección del asesino serial funcional.




Existe una imagen colectiva del asesino serial. La construyeron décadas de cine, series y cobertura mediática. Es reconocible: mirada perturbadora, infancia traumática evidente, comportamiento errático. Un ser marcado por fuera que anuncia su peligrosidad antes de actuar.

El problema es que esa imagen es, en su mayor parte, una ficción funcional.

La criminología clínica y la evidencia forense acumulada durante décadas señalan algo más incómodo: los asesinos seriales más prolíficos de la historia reciente no eran detectables a simple vista. Eran vecinos, colegas, padres de familia, profesionales respetados. Personas que entendían perfectamente las reglas sociales — y las usaban como escudo.

Este artículo analiza el concepto de sesgo de normalidad, su impacto en la detección temprana del agresor serial y por qué seguir buscando al monstruo que imaginamos puede ser el error más peligroso que cometemos…

(Continúa en el episodio completo de UAEN — disponible en Spotify)

martes, 24 de marzo de 2026

Eutanasia en México: ¿acto de compasión o línea criminal?


La eutanasia es uno de los temas más complejos dentro del derecho, la medicina y la criminología.


En México, la eutanasia activa —entendida como la acción directa para provocar la muerte de un paciente— está prohibida por la ley. Sin embargo, la legislación reconoce la figura de la voluntad anticipada, que permite a las personas rechazar tratamientos que prolonguen su vida de manera artificial.


Este escenario genera un dilema profundo.


El médico, formado para preservar la vida, se enfrenta en ocasiones a situaciones donde el sufrimiento del paciente es irreversible.


Desde la perspectiva criminológica, no basta analizar el acto. Es necesario comprender la intención, el contexto y la presión emocional que rodea estas decisiones.


¿Se trata de un acto compasivo… o de una conducta que puede encuadrarse en responsabilidad penal?


La respuesta no es simple.


Pero sí necesaria.




🎧 Escucha el análisis completo en

Un Asesino Entre Nosotros

https://open.spotify.com/episode/7HoKhjTcLtIcTSWHysFKVX?si=9JwfbExHR1KCi_Ko_diQRg

viernes, 20 de marzo de 2026

¿El asesino nace o se convierte? — Psicología criminal explicada




Existe una idea profundamente arraigada en la sociedad:

que los asesinos son distintos, ajenos, monstruosos.


Sin embargo, la criminología contemporánea ha demostrado lo contrario.


Autores como Robert Hare y Kevin Dutton coinciden en que la psicopatía no siempre se presenta de forma evidente, y que muchos individuos funcionales poseen rasgos que, bajo ciertas circunstancias, pueden escalar hacia la violencia.


El crimen no siempre comienza con un acto…

comienza con una justificación.


Comprender esto no es justificar al criminal,

sino entender el proceso que lo crea.


“Escucha el episodio completo en Un Asesino Entre Nosotros”


https://open.spotify.com/show/7r58NvK8lym4sDKVTBAxx7?si=OvSfN9DITkuTyPj_RYWqXA